El running es un deporte que aporta muchísimos beneficios a tu salud, tanto físicos como mentales. Además, puedes practicarlo en cualquier sitio, a cualquier hora y no requiere de una gran inversión. Cada vez, son más los que se suman a esta tendencia, quizá porque ya conocen todas las ventajas de ser runner.

Cómo prepararte antes de salir a correr 

Antes de empezar a correr, deberás ser consciente de respetar la adaptación de tu sistema locomotor a esta nueva actividad deportiva. Pasar de un estado de relativa inactividad a un entrenamiento diario muy intenso solo hará que te lesiones.

Para notar los beneficios, deberás ser constante y organizado. Márcate unos días a la semana para salir a correr, evita las horas de más calor y el horario nocturno, ya que el ejercicio físico activará tu cuerpo y te costará más conciliar el sueño.

Para practicar running necesitarás ropa cómoda y unas zapatillas deportivas que se adapten a tus pies. Antes de iniciar el entrenamiento es importante realizar ejercicios previos de movilidad en las extremidades, estiramiento de  rodillas, piernas, tobillos, hombros y cadera, seguido de un calentamiento de activación muscular y cardiovascular caminando a buen ritmo y aumentando la velocidad gradualmente.

Para incrementar tu energía, puedes tomar antes algunos alimentos como avena o frutos secos, que ayudan a liberar gradualmente el azúcar y mantener los niveles de insulina cuando tienden a caer a mitad de la actividad. Si eres alérgico a los frutos secos, otra opción puede ser el plátano que aporta potasio al organismo, ayudando a transportar la glucosa o azúcar hacia el interior de las células para producir energía.

Es necesario incrementar el consumo de agua antes, durante y después del ejercicio para mantener en equilibrio los líquidos corporales y prevenir así la deshidratación.

Son múltiples los beneficios del running, no sólo porque mejora la presión arterial, los niveles del colesterol, glucemia, triglicéridos, protege contra la obesidad, diabetes e infartos, correr además mejora nuestro humor y proporciona mayor capacidad para conciliar el sueño.

Los beneficios del running para el cuerpo y la mente

  1. Mejora el sistema cardiorespiratorio: puede que cuando empieces a correr sientas que, a los pocos kilómetros, te cueste respirar. No obstante, tu cuerpo se va adaptando poco a poco y va adquiriendo mayor resistencia física.
  2. Fortalece los huesos: el running aumenta la densidad de tus huesos y reduce el riesgo de osteoartritis y/o osteoporosis. Además, protege tus cartílagos al aumentar el flujo de oxígeno y ayuda a fortalecer tus tendones y ligamentos.
  3. Ayuda a regenerar la masa muscular: con este tipo de ejercicio notarás como tus piernas, glúteos e incluso abdomen, espalda y brazos se tonifican debido al balanceo que se realiza para mantener el equilibro. Los profesionales aseguran que, junto a la natación, es uno de los deportes donde se trabajan más músculos.
  4. Permite controlar el peso: el ejercicio aeróbico contribuye a la pérdida de calorías por lo que, combinando una alimentación equilibrada con el running, será más fácil que mantengas tu peso.
  5. Ayuda a controlar la ansiedad y el estrés: corriendo segregarás endorfinas que te ayudarán a destensar tu cuerpo y disminuir los estados nerviosos.
  6. Favorece el descanso: el cansancio que provoca este tipo de deporte te ayudará a conciliar el sueño.
  7. Reduce el riesgo de contraer enfermedades: tus probabilidades de padecer colesterol, hipertensión u obesidad disminuirán si practicas ejercicio con regularidad.
  8. Aumenta la esperanza de vida: estudios demuestran que las personas que corren treinta minutos durante cinco días a la semana alargan su esperanza de vida diez años.
  9. Incrementa la confianza: correr con regularidad y alcanzar los objetivos que te planteas te provocará un sentimiento de superación y mejorará tu autoestima.
  10. Refuerza la socialización: se puede salir a correr solo, pero hay quien lo hace acompañado. Si practicas running con una persona o grupo que también sea aficionado a este deporte influirá en tu motivación y rendimiento.

Cómo recuperar las articulaciones después de entrenar

Al terminar la carrera, sigue caminando durante unos minutos e hidrátate. También, deberás hacer estiramientos para evitar las piernas cargadas y posibles agujetas. Puedes optar a hacerte baños de contraste frío-calor para mejorar la circulación sanguínea y/o aplicarte masajes con geles específicos en las zonas más afectadas para aliviar las molestias articulares y acelerar la recuperación de la musculatura.

Pese a que este malestar inicial te haga pensar lo contrario, el running es un deporte muy bueno para luchar contra el dolor en las articulaciones, sobre todo en las rodillas, si lo combinas con otras medidas complementarias como una alimentación equilibrada.

También puedes complementarlo con un suplemento alimenticio que te ayude a nutrir el cartílago y a mantener el buen estado de las articulaciones.

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